Armado con un poncho ,cual mejicano por el desierto me dirijo a volver a casa.Nadie golpea ya el asfalto con sus suelas y son las mías las que resuenan por las esquinas y fustigan mis heridas.
Son estas horas de bostezos tempranos u ojeras tardías aunque mis ideas decidieron de la bruma emerger e inundar mi cabeza .Mientras estas fluyen por mi corteza me dirijo a doblar una esquina en lo que me sorprende un audaz felino espiándome tras unos barrotes de hierro.Curiosos los bigotes y el esplendor de su pelaje ¿Que me diría usted señor Don gato si realizamos una permuta, usted prosigue mi camino y yo ocupo su cojín espumado?Mi persuasión al igual que me cansancio no convencen a la astucia felina. Todavía no había perdido de vista su cola peluda cuando me me reclaman indicaciones :''Gare du Santajuste'' ,he de admitir que nunca tuve el gusto de conocer a una persona para la cual Macedonia fuera su nacionalidad y no su postre preferido.
Oteo ya finalmente las sabanas que me ofrecerán descanso ,ultimo los detalles de mi reflexión:Dicen que el tiempo es oro y sin duda alguna esta noche ha sido de diez kilates aún faltando alguna esmeralda que engarzar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario